El hombre o el témpano de hielo

Se creen que el placer sexual o el orgasmo es el resultado del trabajo penoso, cuando es sólo el resultado del estilo de la vida saludable. Se consideran que la falta del deseo sexual y la atracción sexual por la parte de las mujeres es el problema típicamente femenino. Cuando en realidad es su estado fisiológico normal. El hombre, el cazador y el conquistador por su naturaleza, no debe notar esta ausencia, en el caso contrario – hay que hablar sobre los trastornos sexuales relacionados con la potencia masculina.

Las dos caras del mismo problema

La falta del deseo sexual se considera que es un problema típicamente femenino. Aunque, en general, la disminución del deseo sexual y de la atracción sexual, en general, apenas no puede ser considerado como un problema en el caso de las mujeres: el nivel de la libido femenina en reposo está bajo por sí mismo, que va en aumento, por lo general, sólo en una situación sexual. El hombre, siendo ser por su naturaleza el iniciador del contacto sexual y el conquistador de las damas, siempre está disponible para entrar en las relaciones sexuales. En contraste con las mujeres, la norma masculina – el estado de ánimo “sexy-optimista”, y si el deseo sexual de los hombres de repente se disminuye o desaparece, este hecho se percibe como una catástrofe y la patología. Así que la versión masculina de este problema, aunque es mucho menos frecuente, pero es mucho más agudo.

El eslabón más débil

Los hombres que completamente son desprovistos del interés en el sexo, sí existen en realidad. La causa más común de este hecho tan extraño es de la naturaleza psicológica o genética.
La causa genética fue abierta relativamente hace poco tiempo, se expresa en el desarrollo sexual letargo, causado por un programa genético. En función de este programa, todas las personas en el plano sexual se dividen en tres grupos – fuerte, media y débil. A su vez en el grupo débil hay un eslabón fuerte, medio y completamente débil. Éstos que son los más débiles (aproximadamente el 3% de la población masculina) y están “en la zona del riesgo”. Un hombre con una constitución débil tiene el nivel de la energía sexual que es muy bajo. Todavía, esta persona puede el aspecto físico fuerte y atractivo, pero como si tal cosa, este hombre tan guapo es tan indiferente a las relaciones sexuales y al deseo sexual.

La dificiencia de la sexualidad masculina natural se comienza a salir en la situación de los representantes del “eslabón débil” en la adolescencia. En este caso, un niño hasta la edad de 17 no se siente la más mínima curiosidad sobre las relaciones sexuales y el sexo opuesto, no se masturba, es completamente indiferente a las niñas, como el resultado, a los 25 años no tiene las relaciones amorosas con las chicas. Si en la edad madura se decide en el contacto sexual con una mujer (probablemente no por la iniciativa propia), el experimento se falla. La intimidad física requiere de tales hombres una gran tensión, que no se apaga en este caso.

Afortunadamente, ese resultado podría ser evitado, si en el tiempo el hombre se da cuenta de que algo está mal y correctar a la hora el desarrollo sexual del niño. Por ejemplo, si un adolescente de 14 años es absolutamente no ningún interés sexual, los padres atentos deben estar en alerta e ir a la consulta con un endocrinólogo para estudiar la situación con su niño. Si todo está bien con el desarrollo fisiológico, él puede necesitar las medidas psicológicas. Lo principal en este caso es no perder el tiempo, porque el proceso de desarrollo psicosexual se completa alrededor de 25 años, y el cambio es posible sólo cuando este tiempo no ha terminado.

Las víctimas de la moralidad estricta

La causa psicológica de la falta de interés en el sexo por lo general se debe a la supresión artificial de la sexualidad del niño. Por ejemplo, una estricta educación puritana que condena el interés sexual al sexo opuesto y el deseo sexual para entrar en las relaciones sexuales como algo pecaminoso. O cuando el niño adolescente se coloca en un ambiente homosexual en el largo plazo de tiempo (esto puede ser una escuela militar, seminario, y así sucesivamente). En esta situación, el desarrollo de la atracción heterosexual se detiene sin tener tiempo para formarse como es debido, y la libido se ve obligado a desarrollarse fuera de las relaciones heterosexuales, se adquiere la orientación homosexual. Pero la tragedia de estas personas es que, por lo general, tienen los principios morales muy altos, no pueden darse el lujo de ser por tipo de los homosexuales sexualmente activos (de hecho, muchos de ellos son luchadores celosos contra la homosexualidad). Cualquier intento en la edad adulta para crear una familia y establecerse en la vida sexual con una mujer no tiene ningún éxito, ya que estos hombres se revelan indiferencia completa de interés sexual hacia las mujeres. Su matrimonio está condenado para el divorcio, a pesar de que, ellos tengan tiempo para producir un niño. El destino ulterior de estos hombres – la soledad. Después de 45 años algunos de ellos, finalmente, pueden permitir a si mismo para realizar las aspiraciones del ámbito homosexual, pero la esfera heterosexual está cerradas para ellos.

La experiencia sexual muestra que la oportunidad de venir a la sexualidad normal es mucho mayor en el caso de las personas con los problemas de origen natural, que los que (inicialmente bastante saludable) que fueron mutilados por la crianza artificial. Igualmente triste es el hecho de que las víctimas de la educación no natural son mucho más comunes en la vida real que las víctimas con la patología natural. Queda por consolado es que sólo los ambos tipos todavía se clasifican como los casos muy raros.

El deseo sexual perdido

La situación mucho más familiarizada cuando la libido masculina que fue normal en el pasado por un largo tiempo, se desaparece de repente o se debilita en el presente. Aquí, los motivos pueden ser muy diferentes. Por ejemplo …

1) Los nervios

El exceso de la carga laboral con unos u otros problemas sin resolver, más precisamente, la ansiedad asociada con ellos puede complicar la vida sexual, sobre todo si el hombre tiene unos rasgos neuróticos. Para salir de esta situación será suficiente para deshacerse del miedo y la irritación.

2) La enfermedad

De todas las enfermedades que son más amenazantes para la sexualidad masculina es los trastornos psicológicos, es decir, la depresión y la esquizofrenia. Ellos son capaces de desactivar completamente el deseo sexual y la atracción sexual. El servicio malo pueden hacer tales violaciones en el funcionamiento correcto del cuerpo masculino, como la diabetes, la aterosclerosis, el alcoholismo, los problemas urológicos. Si libido desaparece debido a una enfermedad, para recuperar lo, es necesario el tratamiento de la enfermedad subyacente. Sin embargo, la función sexual de la persona mentalmente sana es bastante protegido por la naturaleza, y si no hay defectos con el nacimiento en la estructura de los órganos genitales, los factores orgánicos (salvo que las anormalidades cromosómicas y algunas enfermedades neurológicas) rara vez afecta considerablemente en su funcionamiento correcto, lo más importante – no descuidar de realizar las prácticas sexuales.

3) El déficit de energía sexual

Si un hombre es capaz para la actividad sexual, pero se refiere a un grupo del mismo sexo débil, su deseo y la potencia en general está en el nivel bajo. Así que para estos hombres el médico-sexólogo puede ayudar. El tratamiento en este caso se asemeja a un entrenamiento deportivo – los médicos elevan el paciente a un nivel más alto, aumentando gradualmente su carga sexual.

4) La edad

Con la edad, el hombre promedio comienza a secarse físicamente, se hace difícil mantener la vieja carga sexual. Si de pronto en este momento de la vida presentar las cargas sexuales en demandas excesivas, él puede empezar a evitar el contacto íntimo. En este caso hay el deseo de “mantenerse en la silla”, es importante combinar un enfoque sensato con un enfoque realista para negociar.

5) Y sólo un problema temporal

También ocurre que el hombre es sano y su función sexual está en buen estado (es decir, la erección, el orgasmo y la eyaculación tienen lugar sin las perturbaciones), y el deseo sexual se desapareció. Si sólo se falta el deseo sexual, esto significa que la energía sexual “se filtró” en la otra dirección (dedicación laboral demasiado fuerte, sueños incumplidos, fantasías sexuales insatisfechas).

Esto puede ocurrir cuando la experiencia de varias crisis internas, así llamadas la crisis del crecimiento, o pasando una etapa difícil en la vida matrimonial. En tales situaciones, el debilitamiento de la libido debe ser considerado como las dificultades temporales, que pueden gestionarse por sí mismos o con la ayuda de un psicólogo.